Meaño

Meaño es una de las cunas del Albariño, cuyas uvas crecen en los viñedos de este ayuntamiento de interior, comunicado con su Ría por la parroquia de Dena, la más urbanizada y dispuesta para el turismo.

Pazo de Lis

Catedral Santa Maria

Viñedos en la región de Meaño

Mirador

Metidos ya en el interior, la espléndida Ría de Arousa podrá divisarse desde el mirador del Alto de A Granxa. Entre grandes y pequeñas superficies dedicadas al cultivo de la vid, entre colinas suaves o montes de pinos y helechos, el visitante irá descubriendo aldeas recoletas y silenciosas en las que se mantienen restos de una historia que se escribía en las casas de los señores y puertas adentro de los templos, como el de Santa Maria, en Simes, predilecto de reyes y nobles en la época medieval, o el románico de San Xoán de Meaño. Dos de las residencias señoriales de influencia que aún se conservan en buen estado son el pazo de los Zárate y el pazo de Lis.

 

Cruceiro de Vilariño

 

Meaño ofrece una belleza espléndida

    Meaño, junto con los municipios de Meis e Ribadumia, son las únicas que no tiene costa, mas se puede apreciar de algunos de los puntos mas altos, la Ría de Arousa y el río Umia. A pesar de no tener costa el paisaje interior es de una belleza espléndida. donde se puedo admirar la conservación de la arquitectura tradicional gallega.

    Pequeñas capillas e iglesias, cruceiros y hórreos invitan al visitante a conocer parte de la historia local y disfrutar de la arquitectura tradicional gallega, de la que se pueden ver numerosas muestras en este municipio.

 

Meaño ha desarrollado en los últimos tiempos el turismo de interior, de paisaje, de naturaleza y de disfrute. La restauración de un importante conjunto arquitectónico de molinos, situados a pie de río, permiten al visitante disfrutar de parajes naturales de gran belleza y riqueza de colores y matices.

Hermosas áreas recreativas situadas en las proximidades de estos molinos, algunos de ellos habilitados como improvisadas " tascas" en las que disfrutar de unas buenas tapas regadas con los excelentes vinos de la zona, convierten estas rutas naturales en una atractiva alternativa para disfrutar  de una jornada divertida y diferente.

La belleza de Meaño no está relacionada con el mar ni con el agua, sino todo lo contrario, su encanto reside en los paisajes interiores, plagados del verdor de sus campiñas y, sobre todo, de la conservación de la arquitectura tradicional gallega.

 

Molino restaurado

La buena fertilidad de los campos de Meaño, se justifica por la calidad de sus productos agrícolas donde se destaca el Kiwi, fruto que se adaptó a las características de las Rías Baixas. En Simes se celebra la romería de San Brais a quien genera poderes curativos para la garganta y también la romería de San Benito con poderes curativos para enfermedades de la piel.

Además de una forma de acercarse a una tradicional forma de vivir, predominante en la comarca no hace muchos años, la visita a los restaurados molinos de meaño, que conforman una ruta conjunta con Ribadumia y Meis, permite disfrutar de paisajes de gran belleza natural.

 

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